¿Vivir en ruta? Un viaje para aprender, crear y crecer

Hoy os presentamos a Ligrones en ruta, una familia de 4 que hace más de un año dejaron la casa en la que vivían de alquiler, vendieron todas sus cosas y se fueron a viajar en su furgoneta, en un viaje para aprender, crear y crecer. Para reinventarse y fabricar la vida a su media, en la que familia, educación, crianza, trabajo, disfrute vital y satisfacción se encuentren.

¿Cómo fue el proceso de decisión de iniciar vuestros viajes en furgoneta?

Tanto David como yo, Carla, venimos de familias en las que ha habido furgoneta o caravana y cuando no la hubo, nos llevaban de camping con casetas de campaña. Es algo que agradecemos ambos a nuestras familias, ese contacto con la naturaleza y el saber desenvolverse en un medio no urbano. 

Al año de juntarnos compramos nuestra primera furgoneta, una volskwagen T4 California con la que salíamos muchos fines de semana a perdernos por la isla, vivíamos en Tenerife. También visitamos otras de las Islas Canarias e hicimos dos viajes a la península desde allí, el segundo de ellos cuando Roberto tenía 4 meses.

Hace dos años atravesamos una serie de procesos que nos llevó a tomar la decisión de dejar la vida «normal» que llevábamos para comenzar una vida y crianza en movimiento. Para ello fue que vendimos todas nuestras cosas, incluida la California, y camperizamos una furgo un poco más grande. Y así hace más de un año que no tenemos «homebase» y vivimos en ruta

¿Cuáles fueron los criterios que tuvisteis en cuenta para elegir la furgoneta?

Cuando elegimos la California el criterio fue nulo, no conocíamos básicamente más que la Volskwagen, mis padres tuvieron una T2 cuando era pequeña y soñaba con algo así… Después de 10 años con ella y moviéndonos mucho en el mundo camper tanto en la vida real (quedadas, festivales) como en internet ( foros, webs, redes…) ya veíamos que la distribución de la California no nos convencía del todo, sobretodo siendo 4.

Aunque hablamos solo de la distribución interior, exteriormente era ideal para nuestro estilo de vida, ya que era también nuestro vehículo habitual de diario. Así que es como un vehículo más, que con el techo elevable nos dejaba el espacio para una casita de 4. Luego llegó el súper plan de dejarlo todo y ahí influyeron muchos aspectos en el diseño.

¿Cuáles son todos los pasos a seguir antes de un recorrido en furgoneta?

No hay un manual de instrucciones y aunque no lo creamos, cuando sales de casa, más allá, todavía hay supermercados, agua y lugares donde conseguir cosas, que a veces preparamos la furgo como si nos fuéramos al fin del mundo.

Pero bueno básicamente la lista a revisar antes de salir seria:

  • Llenar depósito de agua limpia y comprobar que el de sucia está vacío
  • Lo mismo con el poti (el váter químico) 
  • Comprobar la bombona de gas
  • Comida y utensilios de cocina 
  • Ropa adecuada para el lugar al que te diriges 
  • Periféricos necesarios: frontales, prismáticos, cargadores, pilas, etc. 
  • Tener mirado dónde vas a dormir, por lo menos la primera noche y tener un plan B. Y si no, por lo menos saber que cuentas con las herramientas para buscar el lugar: apps de lugares de pernocta, camping…

¿Qué le diríais a las familias que querrían viajar sobre cuatro ruedas y no se lanzan a dar el primer paso?

Pues primero me gustaría saber qué es lo que les retiene o se lo impide. Viajar en furgo con niños es posible y de hecho lo hacen muchísimas familias. Además hay mil posibilidades y formas de hacerlo. Todo vale, empieza con planes pequeños, asequibles para ti y tu familia. Prueba y encontraréis vuestro espacio. Si no arrancas nunca lo sabrás. 

¿Qué es lo que más os gusta de viajar por carretera en furgoneta?

Cómo os contaba, llevamos en los genes el salir a buscar y disfrutar de la naturaleza, y en furgo te da el añadido de que es como una mini casa, lo llevas todo puesto. Esa libertad de movimiento, y también de disfrutar de un lugar semanas si te apetece sin tener que pagar un alquiler desorbitado. Te permite una mayor variedad de opciones de lugares y rutas. Eso sí, si te mueves mucho, entonces no es barato porque el combustible hay que pagarlo.Para nosotros la furgo en este momento es un medio para fabricarnos la vida que queremos. Vivimos en movimiento mientras sacamos nuestros negocios deslocalizados geográficamente. 

¿Cómo es la experiencia de viajar con niños sobre cuatro ruedas?

Bueno, pues como en cualquier estilo de vida, todo cambia, ahora no somos dos sino cuatro. Así que hay que tener en cuenta las necesidades de todos para tomar decisiones, para planear nuestros movimientos y para todo. Y como en todas las maternidades y paternidades es un proceso de aprendizaje muy importante en la vida si quieres que la experiencia sea agradable. Nos escuchamos y siempre comprobamos que todos estamos disfrutando sino algo falla.

Viajar con niños en cualquier modalidad es una maravilla, un regalo para ellos, un regalo para nosotros. Descubrir el mundo juntos de nuevo, desde sus ojos. Aprender de lo que tienes alrededor, de lo que ves y te genera curiosidad. Nos encanta y además son aprendizajes que duran para siempre. 

¿Cuál fue la reacción de vuestros hijos cuando les dijisteis que viajarías en furgoneta?

En nuestro caso la noticia fue que la furgo sería nuestra casa. Cómo ya salíamos de vez en cuando con la furgo e hicimos algún viaje largo, no era algo del todo nuevo, sino más bien emocionante. Además no es una noticia que se da de un día para otro. Ellos fueron parte de todo el proceso. Y el plan nació un año antes de que saliéramos de Tenerife. En todo ese tiempo ellos vieron y ayudaron a vaciar la casa, vender nuestras cosas, tuvieron que elegir juguetes para llevar en la furgo y coger solo lo que necesitaban. Fue un proceso intenso pero bonito.

¿Tenéis anécdotas para contarnos? ¡Sorpréndernos!

Una vez llegamos a un camping, en nuestro primer viaje a la Península en furgo con Roberto, que entonces tenía 4 meses, y dando marcha atrás tiramos una farola del camping al suelo. El susto fue enorme, pero por suerte el chico del camping nos dijo que lo cubría el seguro y que ya había pasado otras veces.

¡Nos vemos por el mundo!