Chloé Sucrée (Being Biotiful): «Para mi, cocinar es una forma de terapia»

Mitad suiza, mitad belga y afincada en Barcelona, Chloé Sucrée es la autora del blog de recetas beingbiotiful.com. Su blog es conocido como uno de los más completos e interesantes sobre la comida orgánica y vegetariana en nuestro país. En él, Sucrée comparte su pasión por la comida de verdad, por una alimentación real y limpia sin reglas.

Nació prematura y, desde pequeña, sufrió de algunas enfermedades que afectaron a su sistema inmunitario y digestivo. Pasó mucho tiempo hasta que encontró un equilibrio a través de la alimentación orgánica. Ella, junto a sus hijos, Lou y Elliot, son los protagonistas de nuestra cápsula ‘Descubre las conservas con Lou y Elliot’. Descubre un poco más a nuestra protagonista en esta entrevista:

¿Por qué decidiste cambiar tu estilo de vida y comenzar el proyecto de Being Biotiful?

Mmm no sé si llamaría “cambiar mi estilo de vida”. Creo que siempre he llevado un estilo de vida muy parecido, muy mío, muy fiel a mis instintos. Si que mejoré mi alimentación y de allí nació de forma muy natural y orgánica mi proyecto Being Biotiful. Pero mi estilo de vida siempre ha sido muy parecido, creo…ha pasado por fases diferentes, pero nunca he tenido que hacer cambios drásticos de vida más allá de cambiar de continente por amor haha.

¿Qué es el movimiento slow?

No sé si mi descripción es la mejor. Imagino que cada uno lo vivirá a su manera. Entiendo que es ir a otro ritmo, un ritmo más calmado, un ritmo más conectado con la escucha y con la intuición. Un movimiento más conectado con nuestras necesidades más primarias, e intentar dejar de lado tanto estímulo exterior.

¿Qué beneficios tiene?

Es como poner en práctica una meditación activa imagino. Y como cualquier meditación, tiene beneficios como la reducción del estrés, de la ansiedad, y mejora nuestro bienestar en general, sentirnos más calmado. Imagino, que mejor la productividad también.

Háblanos del Batch Cooking. ¿En qué consiste?

Consiste en retomar un hábito que hacían nuestros antepasados. Se trata de organizarse mejor en la cocina. Consiste en dedicarle unas horas (puede ser 1h como 3h) a adelantar algunas preparaciones bases que iremos combinando con cositas frescas durante la semana. Puede ser un pesto, una granola, una lasaña, una crema, etc. Es sencillo, pero nos hace la vida más fácil durante la semana.

Muchas veces la combinación de niños y verduras parece imposible… ¿cómo consigues que tus hijos coman verduras?

Creo que al haber empezado desde que son pequeños, si se plantea. Las verduras son una parte más de sus platos…es que esa situación ni se plantea. Comer verduras para ellos está al mismo nivel que comer arroz u alguna proteína, no se diferencia. Otra cosa, es que haya verduras que pasen mejor que otras.

Si abrimos tu nevera… ¿qué encontramos?

Verduras de temporada, yogures griegos, quesos, leches vegetales, patés vegetales, semillas, compotas caseras, tofu, aceitunas, entre otras cosas.

Y si te decimos que sólo puedes elegir 4 ingredientes… ¿qué receta harías?

Limón, tahini, brócoli y la calabaza. Aunque tendría que añadir el chocolate negro como buena belga-suiza.

¿Qué crees que nos aporta la cocina?

Muchas cosas, creatividad, concentración, intención, reconciliación, relajación en algunos casos, más allá de salud y bienestar en general. Para mi, cocinar es una forma de terapia en parte.

¿Eres más de dulce o salado?

Antes, te hubiese contestado dulce. Pero ahora soy más de salado, menos por la mañana.

¿Cuál es tu receta preferida?

Me lo preguntan mucho y nunca se qué contestar porque me guío mucho por los momentos y por la temporada. Ahora me apetece todo con calabaza,

¿Y la de Elliot y Lou?

Les encantan los pancakes, los sándwiches que les preparo, los fritters de brócoli y queso, los muffins, las pastas, la sopa miso, en general son muy abiertos a probar cosas nuevas.