Descubrimos por qué vuelan los aviones y a dar una segunda vida a las cosas que ya no usamos

¡Exploremos la ciencia! Los niños sois curiosos por naturaleza. La ciencia alimenta esa curiosidad y os proporciona aprendizajes muy valiosos. A través de ella, observáis, recopiláis información, hacéis preguntas y usáis vuestro razonamiento para llegar a una conclusión. Por eso hoy te proponemos descubrir el por qué de una de las preguntas que estamos seguros que te has hecho en más de una ocasión:

¿Por qué vuelan los aviones?

Para la mayoría de personas es casi un misterio por qué vuela un avión. Primero de todo, vamos a ponernos en situación y a entender las partes de un avión:

· Fuselaje: Cuerpo principal del avión.
· Alas: Permiten que el avión vuele al producir la fuerza de sustentación (mantener un cuerpo en una posición). 
· Flaps: Superficies que van en el ala que al moverse aumentan la sustentación.
· Alerones: Superficie de control en ambas alas que permite al avión que gire las alas y produzca el «roll».
· Elevadores: Superficies de control que van en ambas colas horizontales del avión y que permite que el avión suba o baje.
· Timón de dirección: Superficie de control que va en la cola vertical del avión y que permite que gire en la dirección de vuelo.

Ahora que ya hemos localizado sus diferentes partes, ya estamos preparados para descubrir por qué puede volar un avión. Para que el avión pueda volar se concentran cuatro fuerzas:

1. El peso del avión, que lo empuja hacia la tierra, por efecto de la gravedad.
2. La sustentación del avión que es producida por la forma aerodinámica de las alas, al moverse el avión  por el aire. Una forma de probar la sustentación es colocar una hoja de papel sobre una regla. Colocar esa regla a la altura de la boca y soplar sobre el papel. El papel se levantará por efecto de la sustentación.
3. El empuje que producen los motores jet o las hélices y que hace que el avión pueda moverse por el aire.
4. La resistencia al avance, que es la fuerza que se opone al movimiento. Una forma de probar la resistencia es en un coche en movimiento.

En definitiva, para que el avión pueda volar, la sustentación debe ser mayor que el peso del avión.

Dale una segunda vida a las cosas que ya no usas

Para la UNESCO el 17 de mayo es el Día Mundial del Reciclaje, pero para nosotros, todos los días cuentan para intentar mejorar este hábito en familia. Reciclar es una responsabilidad que tenemos todos y, por suerte, cada vez somos más conscientes de ello.

Por eso, hoy os proponemos algunas ideas para aprender a reciclar y reutilizar esas cosas que ya no usas o no necesitas.

  • Dibuja los cuatro tipos de contenedores de reciclaje que existen: papel y cartón (azul), vidrio (verde), plástico, latas y bricks (amarillo) y residuos orgánicos (marrón). Recórtalos y pégalos en una pared de la cocina. Alrededor de cada uno de ellos, puedes pegar algunos objetos, que previamente habrás dibujado y recortado, para saber qué va en cada uno. Por ejemplo, puedes hacer un periódico, una botella de cristal, un cartón de leche o las espinas de un pescado. ¡Así será más divertido y fácil reciclar en familia!
  • Los calcetines con agujeros o que se te han quedado pequeños son geniales para hacer caballos y serpientes. Los puedes rellenar de papel de periódico. Con un rotulador, puedes dibujarle la cara. ¡Estamos seguros que te encantará!
  • Con cajas de cartón o de zapatos puedes construir laberintos o casas para tus muñecos. Las posibilidades son infinitas si le echas imaginación.
  • Con las botellas de plástico que ya hemos usado, podemos fabricar un juego de bolos. Necesitarás recopilar varias botellas vacías del mismo varias del mismo tamaño.
  • Dos envases de yogur rellenos de arroz con otros dos encima pegados se pueden convertir en unas maracas.

Con estos juegos contribuirás a cuidar y a ser respetuoso con el medio ambiente para ayudar a conservar la ‘salud’ de nuestro planeta.