Descubrimos la descubridora desconocida del ADN y un experimento alucinante

Rosalind Franklin, la descubridora desconocida del ADN

Rosalind Franklin (1920-1958) se graduó en Química-Física por el Newnham College (Cambridge) y Doctora en Química por la Universidad de Cambridge. Franklin fue pionera en el uso de la difracción de rayos X y preparó el camino para el descubrimiento de la estructura tridimensional del ADN.

En 1951 comenzó sus investigaciones sobre el ADN (ácido desoxirribonucleico), investigaciones que también estaba realizando Maurice Wilkins, con quien mantuvo constantes desavenencias. En un entorno de hombres y difícil, Rosalind obtuvo una fotografía de difracción de rayos X de una fibra de ADN, la famosa “Fotografía 51”, que revelaba de manera inconfundible su estructura.

Se dedicó al estudio de la cristalografía de virus sin sospechar que sus investigaciones sobre el ADN serían tan importantes que conducirían a Wilkins, James Watson y Francis Crick a obtener el Premio Nobel de Fisiología y Medicina en 1962; ellos, no obstante, no hicieron ningún esfuerzo por reconocer las aportaciones de Rosalind.

Sólo muchos años después y gracias a otros científicos, se ha sabido que una buena parte de los datos sobre los que se basa la estructura molecular del ADN que describieron los premiados provenían de las investigaciones que desarrolló la científica durante sus años en el King’s College.

¡Conviértete en un auténtico científico! Extraemos el ADN de las fresas

¿Sabías que el color de nuestros ojos o el tipo de pelo que tenemos se lo debemos a nuestro ADN? Es normal que pensemos en el ADN como algo desconocido y lejano porque no lo podemos ver. Pero… ¿y si te decimos que eso no es así? Hoy te proponemos un sencillo experimento para poderlo ver con nuestros propios ojos.

Materiales:

  • Fresas congeladas
  • Zumo de piña
  • Alcohol 96º
  • Una bolsa con cierre hermético
  • Colador
  • Vaso
  • Un palillo

Pasos a seguir:

1. Para empezar, introduce en una bolsa hermética un puñado de fresas descongeladas. Cuando la tengáis lista, cerradla bien.

2. Ahora, tenéis que triturar las fresas hasta que forme una pasta.

3. Añadimos medio vaso de zumo de piña y lo dejamos reposar durante unos 5 minutos.

4. Pasado este tiempo, vamos a colar la mezcla y pondremos el liquido en un vaso hasta la mitad.

5. Una vez lo tengamos hecho, le añadimos el alcohol por el borde del vaso. Enseguida empezaréis a ver como aparece una nube blanca sobre la capa de zumo de fresa. ¡Es el ADN!

6. Continuamos añadiendo alcohol hasta que haya más o menos la misma cantidad que de zumo. Podéis recoger la maraña de ADN con la ayuda de un palito y colocarlo en un papel para verlo o en otro vaso con alcohol para limpiarlo.

¿Qué te parece? En un abrir y cerrar de ojos podemos ver el ADN de las frases… impresionante, ¿verdad?