Descubrimos el sonido de los colores y cosas que no sabías de los ojos

Reflexionamos sobre la expresión artística

En este libro, ‘El sonido de los colores’, Barb Rosenstock y Mary Grandpré explican la vida de Vasily Kandinsky, desde su infancia hasta su vida adulta.

«Todo niño ruso bien educado debe apreciar el arte», eso le dijo su tía a Vasily Kandinsky cuando le regaló, siendo un niño, una caja de pinturas. En ese momento, ella no se imaginaba que Vasily se convertiría en uno de los pintores más destacados del siglo XX. 

Probó las pinturas y descubrió cómo, mientras las mezclaba, ellas emitían un sonido, se comunicaban con él. Años después, Kandinsky se dedicó por completo a la pintura para convertirse en uno de los pintores de referencia dentro de la historia del arte, como creador del arte abstracto.

Tenía una concepción mágica del universo y tenía muy clara la relación entro lo visible y lo invisible. Por eso, definió el sonido que tenía cada color:

  • Rojo: Carácter inmaterial e inquieto. Recuerda a la alegría juvenil, pero en tonos oscuros simboliza la madurez viril. Se asemeja a los tonos claros de un violín.
  • Naranja: Sensación grave, radiante, que emite salud y vida. Su sonido es similar al de una campana llamando al Ángelus, un barítono o una viola.
  • Amarillo: Parece que se acerca al espectador o que se sale del cuadro. Es inquietante y evoca al delirio. Su sonido es el de una trompeta o un clarín.
  • Verde: Evoca la calma y la pasividad. Suena como los tonos tranquilos y profundos de un violín.
  • Azul: Parece que se aleja del espectador. Es un color puro e inmaterial, y su sonido se asemeja al de una flauta, un violonchelo o un órgano.
  • Violeta: Se asocia al luto y a la vejez. Recuerda al sonido del corno inglés, la gaita o el fagot.
  • Blanco: Da una sensación de alegría pura. Es un silencio lleno de posibilidades, una pausa musical.
  • Negro: Es apagado e inmóvil. Evoca la muerte, la nada tras apagarse el sol. Es el silencio, la pausa completa tras la que comienza otro mundo.

Cosas que no sabías de los ojos

El ojo es uno de los órganos más complejos y desarrollados del cuerpo, tanto de los seres humanos como de los animales. Hoy te explicamos algunas de sus características más desconocidas y curiosas:

  • Nuestros ojos parpadean aproximadamente entre 15 y 20 veces en un minuto. Lo que equivale a unas 14.000 veces al día.
  • La mayoría de los recién nacidos lloran sin lágrimas. Esto ocurre porque los conductos lagrimales de los bebés están todavía en desarrollo.
  • Cuando estornudamos cerramos los ojos para protegerlos de todas las bacterias que salen de nuestra nariz y de nuestra boca. Nunca los podemos tener abiertos.
  • Nuestros ojos parpadean por un cuestión de limpieza y protección.
  • Mientras que nuestra nariz y nuestras orejas no paran de crecer durante toda la vida, nuestros ojos permanecen prácticamente siempre del mismo tamaño que cuando nacemos.