Descubrimos cómo inflar un globo sin soplar y por qué todos deberíamos tener un huerto urbano

Increíble: ¡Inflamos un globo sin soplar!

No, no nos hemos vuelto locos. Hoy vamos a enseñarte como inflar un globo sin necesidad de soplar. Sabemos que puede parecer extraño… pero ¡es una realidad! Estamos seguros que luego no podrás parar de sorprender a tus amigos haciendo este experimento. ¿Estás preparado?

Materiales:

  • Un globo
  • Un sobre de levadura química
  • Un embudo pequeño
  • Una botella de boca estrecha
  • Vinagre

¿Cómo lo hacemos?

Primero de todo, llena un tercio de la botella con vinagre. Después, mete el embudo en la boca del globo (por donde se infla normalmente) y echa la levadura dentro del globo con cuidado.

Una vez tengamos estos hecho, es el momento de poner la boca del globo en la boca de la botella. Hay que hacer todo lo posible para que no caiga levadura dentro de la botella. El globo tiene que quedar colgando en el lateral de la botella.

Ahora, levanta el globo hacia arriba para que la levadura caiga dentro de la botella. Empieza a haber burbujas, ruido y de repente verás como el globo empieza a inflarse. Increíble… ¿verdad?

¿Sabes por qué sucede esto?

El globo se infla porque se produce una reacción química entre el vinagre y la levadura. Esto genera un gas carbónico (CO2). Empiezan a formarse pequeñas burbujas en la botella. El gas sube hacia la boca de la botella y entra en el globo. La presión es tan fuerte que el globo empieza a inflarse.

¿Por qué todos deberíamos tener un huerto urbano?

El contacto con la naturaleza es muy importante, a veces, los que vivimos en las grandes ciudades, no solemos tener muy a menudo esta oportunidad. El poder experimentar, observar, descubrir la magia naturaleza… ¡es un momento único!

Es por esta razón que si no tenemos la suerte de vivir cerca de ella, tenemos la posibilidad de tener un pequeño espacio en casa donde podremos experimentar, descubrir, observar, cuidar y conectar. ¡Crear nuestro primer huerto urbano!

¿Qué beneficios aporta un huerto urbano?

  • Tener más paciencia: ser conscientes del propio ritmo de la naturaleza
  • Observar y descubrir el ciclo de la vida
  • Capacidad de resolución de problemas cuando se presenten
  • Conciencia del tiempo meteorológico
  • Respeto y cuidado a un ser vivo
  • Compartir tiempo en familia
  • Aprender a colaborar y cooperar
  • Saber de donde vienen ciertos alimentos
  • Aprendemos a dar respuesta a muchas preguntas. Por ejemplo:¿Qué pasa con esta semilla si la planto y la riego? ¿Qué pasa si le da mucho el sol? ¿Qué sucede si no la riego?